martes, 15 de marzo de 2011

A Manuel Perales in memoriam

Después de un año yo sigo sin poder creerlo y pienso que todo fue un error, una equivocación. Y eso que al día siguiente mis ojos vieron cómo la luz que bañaba las calles y se escondía entre las jacarandas había cambiado para no volver a ser la misma. Entonces fue cuando me di cuenta de la realidad de su ausencia. De su enorme y sonora ausencia. Porque ahora sé, sin ninguna duda, que él debió de ser un hijo amado de la ciudad que sólo unos pocos de sus habitantes llegaron a conocer. Yo tuve el privilegio de ser su amigo y su sobrino, pero sobre todo su amigo. Y como tal disfruté de su bonhomía, de las excelencias que siempre acompañaron al extraordinario ser humano que siempre resultó ser. Lector indomable e incansable – nunca he conocido a alguien que haya disfrutado tanto con los libros y leído tantos de ellos -, apasionado de las letras, de la lengua castellana y de la buena conversación; amante incondicional de Sevilla a la que quería con toda su alma, gran conocedor de la Semana Santa, durante muchos años acompañó la tarde del Jueves Santo a su queridísima Virgen del Valle vestido con su túnica morada y nunca le faltaron palabras con las que referirse al hermoso color de sus ojos ni al tremendo desconsuelo que inunda su incomparable llanto.

Hombre de vida casi austera, tuvo lo justo para vivir y compartir generosamente lo que tuviera a mano. Sus firmes convicciones y principios cristianos le llevaron a través de la vida asido a la Verdad Suprema y de la mano de su bienamada Virgen del Rocío a la que estaba profundamente unido porque se consideraba “enamorado juglar de su persona”, no en vano fue su pregonero hasta en catorce ocasiones. Sin duda, era una de sus mayores pasiones: la Fiesta de la Pentecostés en El Rocío, volver a la aldea a visitar a su Blanca Paloma y estar nuevamente cerquita de Ella. Estaba plenamente convencido de que la vería al marcharse de este mundo y que lograría reunirse con Ella finalmente. Y como queriendo favorecer el anhelado encuentro, decidió que sus restos – incluidas sus gafas y su túnica del Valle - fueran depositados cuidadosamente cerca de su Ermita donde nadie le molestara y pudiera reposar en la paz de aquel lugar para el resto de los tiempos venideros.

Y así habrá sido querido amigo. Seguro que los ángeles y los santos te habrán presentado ante su augusta presencia para tu eterno goce en la morada celestial de las marismas azules. Hasta siempre mi muy querido tío, hasta siempre…

5 comentarios:

  1. Gracias por el homenaje primo.

    Rafa

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  2. Fue una enorme pérdida, como bien dices, amigo Luis, una equivocada pérdida.

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  3. Han pasado muchos años pero hasta ayer no supe que un rociero que conoci en Sevilla por casualidad en el año 2001 y que profetizo algo importantisimo sobre mi persona era este hombre al que estais ofreciendo este merecido homenaje Don Manuel J Perales Gomez, me dijo mirandome a los ojos fijamente "Tu amas mucho al Señor .... un dia vendras a Maria" .. y asi fue, despues de algunos años esas palabras se cumplieron y resonaran por la Eternidad porque fue Maria en su advocacion del Rocio quien me hablo aquella tarde en Sevilla por boca de este gran hombre al que apenas si llegue a conocer llamado Manuel J Perales Gomez .. Un fuerte abrazo desde Priego de Cordoba y mi homenaje para el, y mi aprecio y cariño para su familia

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    1. Estimado señor:

      Soy la persona que gestiona este blog al que tan amablemente se ha dirigido, y también soy sobrino de Don Manuel Perales. Tengo el gusto de responderle en nombre de la familia de mi tío y en el mío propio. Nos ha resultado muy sorprendente y emotivo el mensaje que nos ha enviado al paso de los años que hace que perdimos a mi tío. Se lo agradecemos de corazón por los recuerdos y sentimientos que nos ha despertado. Afortunadamente usted pudo comprobar la clase tan extraordinaria de persona que era. Se nos marchó muy pronto. Nunca le olvidaremos. Pero sabemos que vive en la paz de Dios junto a su querida Virgen del Rocío a la que tanto escribió, cantó y rezó. Ella lo tenga en su gloria marismeña.

      Muchas gracias por sus cariñosas palabras y que la Virgen le guarde por muchos años.

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  4. Muchas gracias Luis me ha emocionado el leerle, la verdad es que aquella tarde en Sevilla tuve el privilegio de conocerle a él creo recordar que a su hija y su yerno y una pequeña nieta que había nacido poco antes en el año 2001 y que se llamaba como no podía ser de otra forma, Rocío de la cual conservo una fotografía creo que su hija vivían en el pueblo de Sevilla llamado Camas y aquella tarde que realmente yo iba de acompañante de un compañero católico que vino de Estados Unidos y que aproveche para acompañarle a Sevilla con motivo de que su tío Manuel le iba a dedicar un libro que había editado hacía poco con un texto extraordinario y unas excelentes fotografías llamado el Rocío de la Fe si no recuerdo mal y que además he podido conseguir afortunadamente de segunda mano y que recibiré seguramente la semana que viene si algún día tengo oportunidad podré explicarle el porqué de esas palabras de su tío lo que sí es verdad es que han estado resonando en mi corazón desde ese lejano 2001 muchísimas gracias por sus palabras y aprovecho la oportunidad para enviarles un cariñoso saludo a toda la familia

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