lunes, 22 de noviembre de 2010

De Noemí a Mará

Ha ocurrido en Sevilla este pasado fin de semana. Tuve el honor de visitarla ayer por la tarde. En los muros de aquella nave se podía leer:
“Ne vocetis me Noemi, sed vocate me Mara, quia valde me amaritudine replevit Omnipotens. »
No me llaméis más Noemí, llamadme Mará, porque el Todopoderoso me ha llenado en extremo de Amargura. (Del Libro de Rut).




jueves, 4 de noviembre de 2010

Visita obligada

Me refiero al Museo de Bellas Artes de la ciudad de Sevilla, segunda pinacoteca de España según los entendidos. No sabría contar el número de personas residentes en Sevilla con las que me he topado a lo largo de la vida que han confesado no haber visitado nunca este museo, tampoco el Alcázar, la Casa de Pilato o la Giralda. Bueno, nunca es tarde si la dicha es buena. Hoy trataré de animarlos a que dediquen un paseo por esta colección pictórica, en futuras ocasiones me referiré a los demás monumentos que he nombrado.

Creo que sólo es cuestión de hacer la firme promesa de reservarle la mañana soleada de un sábado o de un domingo, porque no hace falta más tiempo, el museo se puede ver tranquilamente en unas dos o tres horas, y disfrutar dejando que los sentidos, especialmente la vista, se recreen ante las maravillas artísticas que atesora el antiguo edificio que alojó el Convento de la Merced.

Porque encontraremos cuadros de El Greco, Goya, Velázquez, Murillo, Zurbarán, Juan de Roelas, Valdés Leal, Gonzalo Bilbao, García Ramos, Valeriano Bécquer, etc… y esculturas de Juan de Mesa y Juan Martínez Montañés entre otros. Y todos ellos dentro de lo que en su época fue, como se ha dicho antes, la Casa-Convento de la Orden Mercedaria, que alberga patios claustrales que son verdadera joya de la arquitectura de otro tiempo pasado. De manera que en un mismo lugar hallamos extraordinarias obras de arte armonizadas en un edificio que las aloja que por sí sólo ya merece la pena ser objeto de nuestra atención.

Por todo ello creo que es visita obligada para quienes viven en Sevilla y desde luego para todos aquellos forasteros que la descubren viniendo desde otros lugares de la geografía. No lo duden si les gusta la pintura, la escultura y la arquitectura. Espero que se decidan viendo estas fotos que acompaño y disfruten como yo del privilegio de poder pasear admirando nuestro Museo de Bellas Artes.